Ladridos II

 

Y el sublime poeta dedicó sus versos al sol

y éste con sus rayos de fuego lo quemó

Y la luna con sus frías caricias sanó sus heridas

¡Y al marica poeta le cortaron la cabeza

y quemaron su cuerpo en la hoguera!

PARABELLUM

 

***

Voy a ensuciar sus días, estornudar en su desayuno, a enseñarles que los conceptos no son cuchillos sino lápidas mugrosas… para que vean que cuando se tiende la cama vuelan las angustias, y otras manchas, que se pegan a las sábanas en las consecutivas noches anteriores, o que cuando uno se lava los dientes hacen maromas en el lavamanos los besos alicorados que se aferran a la lengua como las sanguijuelas desnutridas que son.

 

***

Porque cambiar el bazuco por el cristianismo

no es rehabilitarse

Es cambiar de jíbaro.

 

***

La noche cae

Se   tropieza

Me aplasta.

 

***

Nunca escribí versos memorables

porque cuando los imaginé

estaba borracho

y se me olvidaron.

 

***

En el baño

—siempre—

al lado del papel higiénico

es necesario

un libro

de poemas.

 

Folder
                                                      Imagen: Portada Parabellum – Sacrilegio
Anuncios
Ladridos II

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s