Michael Benítez, un poeta que no conoce nadie

¿Es la poesía necesariamente molesta, transgresora? –A las moscas les pica la luz, a las lagartijas las calienta. La Poesía es psilocibina ardiente. Cantar Sympathy for the Devil a la luz de la luna más hiena. Exactamente como dijera el poeta eléctrico Michel Bulteau: “Arrodillarse en la boca crispada de las hadas”.

Mario Santiago Papasquiaro

 

Para algunos la poesía ha muerto. El soneto, el verso tejido bajo el compás de la lírica fue reemplazado por la oración libre de los beats norteamericanos, los nadaístas colombianos, los malditos franceses y hasta los infrarealistas mexicanos. En Bogotá, sin importar eso, un grupo de personajes se reúne a echar poesía, a escribirla, y lo más importante de todo, a vivirla.

Desde una visión propia, cimentada en el rock, el alcohol y un poco de calle y cigarros, Michael Benítez, un poeta que no conoce nadie, o quien no quiere que lo conozcan, escribe y reinventa, se expresa y hace uso de esa libertad, para versar, sea para bien o para mal, en una ciudad cuna de José Asunción Silva alias el suicida y llena actualmente de rap conciencia.

Jorge Llanos: Para los que no lo conocen ¿Quién es Michael Benítez Ortiz?

Michael Benítez: Michael Benítez Ortiz, era un ladroncito al que el rock y la poesía lo salvaron de una puñalada… y que ahora no sabe qué es peor: si ser poeta o ser ñero.

J.LL: ¿Por qué escribir poesía en este tiempo?

M.B: Pienso que, quizá, no sea necesario escribirla: basta con vivir el poema; debe ser la necesidad de comunicarse, como un bebé que llora después de que se cagó.

J.LL: ¿Cómo fue el proceso de creación de “Papeles para leer en el retrete”?

M.B: Lo escribí durante, por lo menos, cuatro años, es un libro anecdótico: puedo decir que detrás de cada poema hay una pequeña historia que no le interesa a nadie, pero la gente es muy chismosa, ustedes saben.

J.LL: ¿Hay una influencia en sus textos que evoca a escritores del pasado? Por decirle brevemente ¿Cuál fue su mayor contaminante?

M.B: Sí, necesariamente, existe influencia de otros escritores, aunque mi mayor contaminante —me gusta esa palabra— es la vida misma.

J.LL: ¿Cómo fue el proceso de publicación con la editorial “Ediciones con Tinta Ebria”?

MB: La mayoría de los poemas del libro Papeles para leer en el retrete, antes de publicarse como tal, ya estaban rotando en otras revistas y libros. Fue cuestión de hacer la selección, una amiga ilustró la portada y otra realizó la corrección de estilo… después me senté frente al computador a diagramar con un amigo y una botella de Old John: ahí nació Papeles… y Ediciones con Tinta Ebria.

J.LL: ¿Fue posible extender  su obra  poética hasta otros países?

M.B: Sí, Papeles para leer en el retrete fue reeditado recientemente en Chile, y mi libro de cuentos sólo ha sido publicado en la Argentina.

J.LL: ¿Es Colombia una buena “patria” con sus poetas, o los deja al olvido y salvación de sus propios esfuerzos?

M.B: No estoy seguro si sé a qué se refieren con “buena patria”, pero creo no; en Colombia existe en la literatura, como en todo lo demás,  rosca: los concursos de poesía se los ganan los amigos de los jurados, las antologías de poesía joven las hacen con escritores de 40 años, las “grandes editoriales” le publican al “escritor reconocido”… y al hijo. Pero eso, esencialmente, creo que no afecta al poeta… o, por lo menos, no a la poesía.

J.LL: ¿Cuál considera que es el mayor poeta vivo colombiano?

M.B: Alguno de mis amigos.

J.LL: En una oración ¿cómo definiría su propio trabajo?

M.B: Entre palabra y palabra habita el silencio que escribe el poema.

 

2015

 

Michael Benítez, un poeta que no conoce nadie

 

 

Michael Benítez, un poeta que no conoce nadie

Entrevista Claroscuro

La poesía es respirar desmesuradamente: “Yo respiro, pese a todo, respiro”

No hay nada más entre el cielo y el abismo que un montón de pájaros hambrientos picoteando los huesos del poeta, arrancando el último jirón de carne y de palabra.

Sergio Antonio Chiappe Riaño

Bienvenido Michael Benítez Ortiz a las páginas de Claroscuro.

*¿Qué representa la vida en tu cotidianidad?

No vivo la poesía por fuera de la cotidianidad; en los libros. Con Henry Miller digo: ” Lo que no está en plena calle es falso, inventado, es decir, literatura”

*¿Qué representa la vida en tu poesía?

Son la misma cosa.

*¿Cómo te imaginas la vida sin poesía?

Debe ser más feliz y más aburrida.

*Los encuentros poéticos, las lecturas en voz alta, los conversatorios, los talleres de poesía, la propagación de poetas en las redes virtuales. Todos estos elementos ¿Qué le suman y qué le restan a la poesía?

Esas cosas son independientes a la poesía. Quizá la poesía está en todas partes menos allí.

*¿Qué palabras conforman la columna vertebral de tu obra poética?

En ese sentido soy analfabeta. Soy bilingüe porque conozco el silencio y el idioma de los árboles.

*¿Cómo describes tu poesía?

Es mejor que la lean y me la describan ustedes porque yo no entiendo nada.

*¿Si no fuera la poesía el lenguaje elegido, la manera de estar en el mundo; cuál sería entonces?

El Rock and Roll.

*¿Qué lecturas o qué poetas recomiendas?

A mis amigos.

*¿Por qué creer en la poesía?

Porque no me gusta casi nada. Lo casi es por la soledad. Me gusta la soledad… y la poesía que es mi paracaídas para tirarme en su abismo.

 

Noviembre/2016

 

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Entrevista Claroscuro

Los impostores de Rock al Parque

 

Se cancela el show de Gillman, por razones políticas, en Rock al Parque, situación que indigna a muchos de los rockeros colombianos. No debería indignar a nadie más. Si un chavista lo hace, es por circunstancias ajenas a su música. Si un antichavista se muestra satisfecho, también lo hace desde una posición externa al arte. Dicotomías simplistas, de amigo-enemigo, no tienen espacio en el Rock and Roll.

            No se trata, como creen muchos, de que Rock al Parque sea un escenario apolítico que dé cabida a todas las propuestas estéticas dentro del rock. Eso se obvia. Porque en el ser humano —de Aristóteles a Foucault, y antes y después— no hay nada apolítico. Lo esencial es hacer una diferencia, una separación, entre el autor y su obra. Cosa que tienen clara los rockeros pero, parece que no, algunos chavistas y antichavistas.

En Colombia nos hemos acostumbrado al discurso del odio, de la creación de un enemigo, porque ha sido sumamente práctico en la política. Todos caen. Pero el rockero —sin ser un abstraído, sino por el contrario, por tener sus botas en la realidad— no se deja engañar de estos impostores.

***

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                                                                      Gillman y Elkin Ramírez
Los impostores de Rock al Parque

La inútil

 

Te busco

bajo desiertos de sombras

La noche habita entre los dos

cuando los relojes se ahorcan en el tiempo

Esos besos sabor a chicle

son la raíz cuadrada del silencio

 

Te busco

en los espejos, los charcos, los buses

en la palma de mi mano

a la salida de colegio

Te busco inútilmente

Inútil

poesía.

la inútil
                                                                         Obra: Remedios Varo
La inútil

Las cicatrices de la noche

Para Cristian Jhulian Callejas

En memoria

 

Nos emborrachábamos y nos orinábamos en la vida

—En la nuestra—

Con la humildad de los cigarrillos de cincuenta

Nadie comprendió conmigo tan hondo

lo ridículos que se ven esos poetas

en las fotos con sus gatos

Me decía: “Usted es un poeta piojoso

por eso es el único que me cae bien”

 

La noche tenía cicatrices en su rostro

y nos escupía monedas para la vaca

que metíamos en nuestros bolsillos rotos

 

Yo agacho la mirada y agarro por el camino más largo

si veo la muerte

bailando desnuda

en cualquier esquina

 

El recuerdo derrumba las calles

Hay un terremoto con epicentro en mi corazón

Créeme

Yo dejé de creer en Dios cuando comencé a creer en mis amigos

Por eso hoy me siento en la orilla de la soledad

y te traigo a mí

para que me enseñes a volar

ya que nunca aprendí a montar cicla.

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                                                     Fumando cigarrillos de 50, con Callejas, en el Planetario
Las cicatrices de la noche

Elkin Ramírez, un poeta del rock colombiano

Poeta no es sólo el que hace versos. Hay algo mucho más allá. Es paradójico pero el último lugar donde se deben buscar los poetas es en los libros de poesía: es pura coincidencia que uno los encuentre allí. La poesía está en otra parte. En el rock and roll, por ejemplo.

Creo que muchas personas tienen una tendencia necrófila en cuanto a los artistas: gustan más de ellos cuando están muertos. Éste no es el caso.

Hablar de Elkin Ramírez es hablar de Kraken. Hablar de la obra de Elkin Ramírez, como poeta, es hablar de las canciones de Kraken como poemas. Y es que eso son. Ramírez era una persona culta, con múltiples lecturas encima, que se pusieron en evidencia a la hora de componer sus canciones. Siento, por ejemplo, una relación de la canción “Soy real”, del álbum Kraken I, con Platón y su “Alegoría de la caverna”. Sé que “Hijos del sur”, del tercer long play de Kraken, estuvo fuertemente influenciada por Eduardo Galeano y su obra “Las venas abiertas de América Latina”… Y así podría citar algunas de las lecturas de Elkin Ramírez, entre las que se cuentan las de los autores colombianos Fernando Vallejo y Gonzalo Arango. Pero lo que quiero es hacer una relación Kraken-poesía, no puramente literaria, sino más bien vital.

Disco tras disco Elkin Ramírez, mediante letras profundamente realistas —pero no de un realismo ramplón—, quiero decir con “realistas” que sus liricas siempre cantaron a nuestro contexto, a nuestros problemas cotidianos, y fueron una invitación a enfrentarnos a nosotros mismos. Por eso, cada quien tuvo una experiencia particular con Kraken; muy personal en todo caso. Habrá quien se enamoró escuchándolos, a quienes les mostró el camino del rock and roll como un proyecto de vida trascendente, quienes probaron con ellos lo que era un concierto de rock, etc. Lo que sí puedo decir, con certeza, es que ninguno de los “fanáticos” de Kraken ha quedado impune después de haberlos escuchado; algunos, incluso, hablarán de un “antes” y un “después” de Kraken.

Se nos fue Elkin, la muerte llega inexorablemente. Pero queda Kraken: su música, su poesía, ésa que representa el sueño colombiano, latinoamericano; porque desde lo local se llega, también, a lo global, y el rock and roll siempre será el lenguaje universal por excelencia.

 

…Creer e imaginar

Que todo lo nuestro no tiene final

Que lo eterno es el sueño

De la realidad…

Elkin Ramírez, un poeta del rock colombiano